Si tu club tiene escuela, cantera o grupos de menores que entrenan cada semana, la protección de la infancia no es un tema opcional. La Ley Orgánica 8/2021, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia (conocida como LOPIVI), pide a las entidades deportivas que trabajan con menores que se organicen para prevenir y detectar la violencia. Esta guía explica, en términos generales, qué implica y cómo ponerlo en marcha en un club de voluntarios.
Qué pide la LOPIVI a un club deportivo
En términos generales, la LOPIVI exige a las entidades que realizan de forma habitual actividades deportivas o de ocio con menores tres cosas:
- Designar un delegado o delegada de protección.
- Aplicar protocolos de actuación frente a la violencia contra los menores.
- Formar específicamente al personal que trabaja con ellos.
Un club con equipos de categorías inferiores que entrenan durante la temporada encaja en la idea de actividad habitual con menores. Si tienes dudas sobre si tu club está incluido, consulta con tu federación o con un asesor.
El delegado de protección
El delegado de protección es la persona del club designada para esta función. Los requisitos concretos de perfil y de funciones pueden depender de la normativa de tu comunidad autónoma y de las indicaciones de tu federación, así que conviene consultarlos.
Quién puede serlo
Más allá de lo que te indiquen tu federación o tu asesor, algunas ideas prácticas para elegir:
- Una persona con presencia real en el día a día del club, que los menores y las familias conozcan.
- Alguien con criterio y discreción, porque tratará situaciones delicadas.
- Preferiblemente, alguien que no tenga a su cargo directamente un equipo, para que pueda actuar con independencia.
- Una persona dispuesta a formarse.
En clubes grandes puede tener sentido designar a más de una persona, por ejemplo una por sección deportiva o por instalación.
Que se sepa quién es
De poco sirve un delegado de protección que nadie conoce. Como buena práctica, comunica su nombre y su forma de contacto a las familias, a los entrenadores y a los propios deportistas. Puedes incluirlo en la información de inscripción, en la web del club y en un cartel del vestuario.
Los protocolos
La ley pide aplicar protocolos de actuación. Un protocolo es, en la práctica, un documento que dice qué se hace en el club para prevenir situaciones de riesgo y qué se hace cuando se detecta una. Algunas federaciones y entidades de protección de la infancia publican modelos de protocolo para entidades deportivas. Es buena idea partir de uno de ellos y adaptarlo.
Un protocolo útil para un club suele recoger:
- Prevención: normas de conducta para entrenadores y voluntarios (vestuarios, desplazamientos, comunicaciones con menores, fotos).
- Detección: qué señales deben tenerse en cuenta y a quién comunicarlas.
- Actuación: qué pasos dar ante una sospecha o una comunicación, quién interviene y cómo se informa a la familia.
- Registro: cómo se documenta lo ocurrido, con acceso muy restringido.
Lo importante es que el protocolo no se quede en un cajón. Explícalo a cada entrenador nuevo y revísalo cada temporada.
La formación
La LOPIVI pide formación específica para el personal que trabaja con menores. En un club esto incluye a entrenadores, monitores, coordinadores y voluntarios que estén en contacto habitual con niños y adolescentes.
Para organizarlo:
- Haz una lista de quién trabaja con menores en cada sección.
- Apunta qué formación ha recibido cada persona y cuándo.
- Busca la formación que ofrece tu federación, tu comunidad autónoma o entidades especializadas.
- Incluye la formación en la acogida de cada entrenador nuevo.
Y el certificado de delitos sexuales
Junto con el delegado, los protocolos y la formación, los clubes suelen exigir a quien trabaja con menores un certificado que acredite que no tiene antecedentes por delitos sexuales. Lo explicamos en la guía sobre el certificado de delitos sexuales para entrenadores.
Un plan en cinco pasos
- Decide si tu club realiza actividades habituales con menores (casi siempre, sí).
- Designa al delegado o delegada de protección y comunica quién es.
- Adopta un protocolo, partiendo de un modelo de tu federación o de una entidad especializada.
- Organiza la formación de todo el personal que trabaja con menores y lleva un registro.
- Revisa todo al empezar cada temporada, cuando llegan entrenadores y voluntarios nuevos.
Cómo te ayuda Associu
Associu no sustituye al delegado ni al protocolo, pero ayuda a tener ordenada la parte documental. Puedes definir los documentos que pides a cada entrenador (título, certificado de delitos sexuales, formación) con su fecha de caducidad y ver quién los tiene al día. Los datos sensibles solo los ve quien tiene permiso y cada consulta queda registrada. Lo tienes en documentación y caducidades y en permisos y seguridad.
Preguntas frecuentes
¿Todos los clubes deportivos necesitan un delegado de protección?
En términos generales, la LOPIVI lo exige a las entidades que realizan de forma habitual actividades deportivas o de ocio con menores. Un club con escuela o cantera suele estar en ese caso. Si tu club solo tiene deportistas adultos, consulta con un asesor.
¿Quién puede ser el delegado de protección?
La LOPIVI pide designar un delegado o delegada de protección. Los requisitos concretos de perfil pueden variar según tu comunidad autónoma y tu federación, así que consúltalos. En la práctica, conviene que sea alguien con presencia habitual en el club, con criterio, formado y a quien todos sepan cómo contactar.
¿Qué debe incluir el protocolo del club?
Suele incluir medidas de prevención, cómo detectar situaciones de riesgo, qué hacer ante una sospecha y cómo se registra. Algunas federaciones y entidades de protección de la infancia publican modelos que puedes adaptar a tu club.
¿Quién tiene que recibir formación?
El personal que trabaja con menores: entrenadores, monitores, coordinadores y voluntarios con contacto habitual con niños y adolescentes. Conviene llevar un registro de quién se ha formado y cuándo.
Esta guía es información general y no sustituye el asesoramiento de un abogado o asesor fiscal.